Tender With Years
Tender With Years
Próximamente en subasta
Esta obra se incluirá en una subasta de Catawiki en los próximos 10 días. Únase a la lista de coleccionistas a continuación para seguir nuestras subastas.
Solo correos ocasionales. Puede darse de baja en cualquier momento. Política de privacidad.
Hay rostros en los que la ternura no es suavidad, sino acumulación. Cada línea en el rostro de esta mujer es un registro, no solo del sufrimiento, sino de todo lo que ha sostenido, cargado y dado en silencio. Está sentada con las manos entrelazadas, serena, sin prisa, y la luz que cae sobre ella parece haber encontrado su sujeto sin buscarlo.
La oscuridad circundante es absoluta. No se insinúa ninguna habitación, ningún mundo se extiende más allá de lo que esta única fuente de luz direccional acepta iluminar. Su ropa oscura se disuelve en sus bordes en el vacío, sin contorno, sin despedida. Lo que queda es su rostro, el modesto encaje en su cuello y esas manos: entrelazadas no en rendición, sino en la clase de quietud que solo gana una vida larga.
Ella no surgió a través de la pintura, la tinta ni ningún acto de adición. Existe porque la superficie del vidrio acrílico ha sido alterada mediante daño superficial controlado. Cada marca es una sustracción que captura la luz, la dobla y da forma a lo que de otro modo no aparecería. Nada fue colocado aquí. Todo fue retirado.
Tender With Years pertenece a Dutch Glory, una serie dentro de Art with Scratch de Tijs Dragtsma, en la que la imagen se construye a través de daño superficial controlado en lugar de pigmento o impresión, y en la que ese mismo daño se convierte en una forma de devolver peso y plena humanidad a los rostros ordinarios que una era de prosperidad dejó atrás.
Desde la distancia, la obra porta la gravedad de un lienzo de museo, una presencia que sostiene una sala sin esfuerzo. Al acercarse, la superficie se revela de manera diferente: un campo de rasguños controlados, cada uno captando la luz según su propio ángulo, de modo que la imagen oscila entre la claridad y la calma a medida que el espectador se mueve. Ella no permanece fija. Aparece, se retira y vuelve a aparecer.
Esta es también la cualidad particular de la edad: no una única verdad que permanece quieta, sino una presencia que se muestra de manera diferente según cuán cerca se esté y qué luz se traiga. En esta obra, el daño a la superficie no es lo que la oculta. Es lo que la revela. Un lenguaje visual en el que el daño no es destrucción, sino estructura.
«Siempre estuvo ahí. La superficie simplemente tuvo que aprender a dejarla pasar.»
Encontrará más información sobre el artista, el proceso y los materiales en la página Sobre nosotros.
Para preguntas sobre esta obra, su disponibilidad o el envío, utilice la página de contacto.
