Donald Outruns the Dark
Donald Outruns the Dark
Próximamente en subasta
Esta obra se incluirá en una subasta de Catawiki en los próximos 10 días. Únase a la lista de coleccionistas a continuación para seguir nuestras subastas.
Solo correos ocasionales. Puede darse de baja en cualquier momento. Política de privacidad.
Donald Outruns the Dark retiene un único instante de movimiento puro. Un coche y su conductor cruzan el panel en diagonal, atrapados entre la oscuridad que dejan atrás y la luz que levantan a su paso. El parecido es inconfundible, el pico, la gorra, el temperamento capturado en los ojos, pero todo lo demás ha sido soltado. Lo que queda es silueta y velocidad.
Sin pintura. Sin impresión. Sin tinta. La imagen está grabada en la superficie del vidrio acrílico, un campo de finos arañazos que captan la luz en lugar de posarse sobre ella. La carrocería del coche permanece casi completamente oscura, una forma recortada del negro, mientras que la estela detrás de ella, la nube de movimiento y polvo, es el lugar donde la superficie se abre hacia la luz. Ahí es donde la obra respira, no en el coche en sí, sino en lo que perturba.
La luz no crea la imagen. La afila. El faro se mantiene como un pequeño punto estable de brillo, incluso bajo una luz plana, y bajo una luz rasante la ola detrás del coche se profundiza, los arañazos captando y devolviendo la luz de modo que la sensación de velocidad se intensifica en lugar de aparecer de la nada. Se lee de manera diferente desde distintos ángulos, sin perder nunca la imagen.
Hay algo casi tierno bajo el humor. Donald Duck es uno de los rostros más reconocibles del cine de animación, construido para el slapstick y la mala suerte, pero aquí se le retiene como puro impulso, monumental desde la distancia y, de cerca, nada más que un campo de marcas individuales. La broma de la escapada se convierte en algo más silencioso, una pequeña figura familiar que se niega a ser alcanzada por la oscuridad que tiene detrás.
Donald Outruns the Dark continúa la serie Art with Scratch de Tijs Dragtsma, en la que las imágenes se construyen mediante daños controlados en la superficie en lugar de pigmento o impresión.
Un lenguaje visual donde el daño no es destrucción, sino estructura. Aquí, esa estructura está puesta a toda velocidad, y aun así se niega a desaparecer en la oscuridad.
"Incluso a toda velocidad, la luz mantiene el ritmo."
Encontrará más información sobre el artista, el proceso y los materiales en la página Sobre nosotros.
Para preguntas sobre esta obra, su disponibilidad o el envío, utilice la página de contacto.
