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Condemned to Wait

Condemned to Wait

Impuestos incluidos.

Próximamente en subasta

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Condemned to Wait es una obra de arte contemporánea sobre el privilegio, la supervivencia y el vasto silencio entre dos mundos que comparten el mismo vacío.

Dos figuras. Dos realidades. Arriba, la escalerilla de un jet privado desciende hacia la luz, peldaños que llevan a algún lugar. Abajo, un trabajador está sentado solo en una oscura parada de autobús, inmóvil, porque esperar es la única opción que queda. No hay intercambio entre ellos. Ningún reconocimiento. Solo distancia, contenida en el mismo marco de terciopelo negro.

La imagen no aparece a través de la pintura o la tinta. Emerge a través de daños controlados en la superficie del vidrio acrílico. Mientras el espectador se mueve, la luz capta los arañazos de manera diferente, haciendo que las figuras entren y salgan de la visibilidad, como si el desequilibrio en sí cambiara con la perspectiva, como si lo que se ve dependiera enteramente de dónde se está.

Desde la distancia, la composición lleva un peso cinematográfico. Un estudio monocromático del contraste, despojado de color para que nada distraiga de la estructura y el silencio. De cerca, la superficie se convierte en un campo de arañazos controlados, cada marca siendo un rastro de eliminación más que de adición. Aquí no se depositó ningún pigmento. La imagen existe porque algo fue sustraído.

Esa tensión es lo que hace que la obra permanezca en uno. La escalerilla brilla con una especie de belleza indiferente. El trabajador de abajo está sentado en la sombra, no como una protesta, no como una acusación, simplemente como un hecho. Condemned to wait, no por la ley, sino por la silenciosa arquitectura de un mundo que nunca estuvo dispuesto a su favor.

Esta obra continúa la serie Art with Scratch de Tijs Dragtsma, en la que las imágenes se construyen a través de daños controlados en la superficie en lugar de pigmento o impresión. La superficie de vidrio acrílico se transforma bajo una luz cambiante, revelando la escena desde un ángulo y retirándola desde otro. La imagen respira entre claridad y ausencia.

Un lenguaje visual donde el daño no es destrucción, sino estructura.

"Dos mundos. Un silencio. Y el espacio entre ellos que lo dice todo."

Encontrará más información sobre el artista, el proceso y los materiales en la página Sobre nosotros.

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